lunes 8 de febrero de 2010

Es hora de responsabilizar a los costarricenses

He reflexionado y las ideas han dado vuelta en mi cabeza durante largas horas para tratar de comprender lo que he considerado uno de los mayores misterios de la sociedad costarricense ¿Por qué si tantas personas se sintieron indignadas y molestas por la corrupción realizada por los hermanos Arias durante su gobierno volvieron a votar por ellos?

Todavía no salgo de mi asombro, yo mismo vi personas consternadas por el memorandum del miedo de Kevin Casas y Fernando Sánchez, enojadas por el desperdicio del dinero destinado para la gente pobre realizado por Fernando Zumbado, molesta por la minería a cielo abierto impulsada por los Arias,y podría seguir con la interminable lista de actos cuestionables de la administración de los Arias, pero que fueron a votar por la candidata que ellos propusieron sin poder darme ningún argumento lógico para justificar su voto.

Y es que me parece incomprensible, como una amiga me dijo tratando de explicar la motivación de sus padres a la hora de votar: “es que si ponen un burro por candidato en el PLN, ellos van y votan igual por el partido”. Algunos otros me han dicho que votaron por Laura Chinchilla porque es mujer, lo que para mi es igual de malo que votar por un candidato hombre simplemente porque es hombre, el género de una persona no debería definir la intención de voto de la ciudadanía, esta debe ser debido a la capacidad y propuestas de las personas y la agrupación política que representa.

Algunas otras personas me manifestaron otras razones tan grotescas, que aún se me eriza la piel solo al recordarlas, tal vez la peor me la dijo una persona, funcionario público, que manifestó que sabía que Laura no era “ni firme ni honesta”, pero como el tampoco era nada honesto -y a esta declaración le dio énfasis y lo dijo con orgullo- me dio a entender que ese tipo de gobierno le servía; y para rematar la macabra escena, sus dos hijos pequeños estaban a su lado escuchando el “buen ejemplo” de su padre. Pero todo esto me lleva a reflexionar en algo que en la Ciencia Política me parece cada vez más un mito: el Voto Racional.

Yo considero que la racionalidad no es única, cada persona tiene su propia racionalidad, la cual le hace tomar decisiones a partir de su propia escala de valores e intereses, por lo tanto podemos estar en desacuerdo con los motivos por los cuales una persona toma una decisión, pero no podemos considerarla irracional si es coherente con sus intereses y escala de valores.

De esta manera, lo que me preocupa no es que ganara una agrupación política cuya candidata y forma de hacer las cosas me parecen poco adecuadas para garantizar un desarrollo sostenible e inclusivo en Costa Rica; lo que me preocupa es el proceso de reflexión (o mejor dicho, la falta del mismo) que al parecer ha motivado a muchos costarricenses a votar por el continuismo de la Administración de los Arias.

No he podido conversar con nadie que me dijera que fueron las ideas, el plan de gobierno o la visión de país que ha sostenido liberación en los últimos años lo que los ha movido a votar por Chinchilla. Me parece muy preocupante, porque si bien tal vez no he hablado con suficiente personas para poder inducir un postulado general que explique el comportamiento del votante costarricense, si puedo aventurarme a generar un par de hipótesis sobre el mismo.

Por la experiencia tenida en estos días creo que pueden clasificarse a la mayoría de los votantes que apoyaron el continuismo de los Arias en dos grupos. El primero, es un grupo que no pudo (o no quiso) reflexionar críticamente sobre lo realizado por el gobierno de los Arias, y prefirió justificar su voto por razones de tradición, simpatía o sentimentalidad hacia liberación y su candidata. El segundo grupo, comprende cual ha sido los problemas que ha tenido el gobierno de los Arias y cuales han sido los actos cuestionables y corruptos que han cometido y no solo los apoyan por eso, sino que desean que continúen para sacar provecho haciendo ellos exactamente lo mismo.

Sobre el problema de elección de gobiernos representativos Erich Fromm manifestó que: “Lo peor es que el ciudadano medio no está adiestrado en el pensamiento crítico. Se deja llevar fácilmente por un argumento plausible, pues no ha adquirido el hábito de pensar y penetrar en el meollo del asunto”. Creo que el problema de Costa Rica es ese. Parece ser que las personas que desean tener un pensamiento crítico son marginadas y atacadas por el resto del grupo, el cual considera más cómodo evitar cuestionarse sobre la actuación de sus gobernantes ya que esto implica asumir una responsabilidad y compromiso personal en la búsqueda de soluciones para los problemas del país.

Segmentos importantes de la sociedad costarricense parece que se han decidido, por una parte, a tomar el camino fácil, y por la otra, imitar y reproducir el comportamiento cuestionable que ciertos grupos políticos han mantenido a la hora de gobernar el país.

Por supuesto, habrán personas -espero- que sostengan que los Arias han sido buenos para el país, y Chinchilla al comprometerse a seguir con las acciones de estos, es buena para el país. Espero que puedan explicarme esto, porque hasta el momento, ni por las actuaciones de los Arias, ni las ideas esbozadas por Chinchilla me han dado siquiera atisbos de que eso pueda ser así.

Pero a la conclusión que me lleva a esta reflexión es que hay que responsabilizar a los costarricenses por el voto que emitan. La ciudadanía emite su voto y se da por desentendida durante cuatro años del quehacer de la política, se quejara de las decisiones que tome el gobierno y del como lo afectan, pero en ningún momento hace conciencia que fue su voto el que puso a esos gobernantes ahí, y se lava las manos y clama su inocencia, y en ese estado de “pureza original” se presta nuevamente a cometer los mismos errores.

Es por eso, que he tomado la firme convicción de ahora en adelante no solo de pedirle cuentas a los gobernantes de turno, sino también a las personas que votaron por ellos; ya que son responsables de que ellos obtuvieran dichos cargos, y fueron sus decisiones las que determinaron cual es el rumbo del país. Creo por lo tanto que es hora de responsabilizar a los costarricenses.

2 comentarios:

Frasco dijo...

Suerte mop... la va a necesitar.

esteparticular dijo...

Excelente análisis mae